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Publicación mensual de distribución gratuita
Año 2 - Nº 5 - enero de 2005
Sumario
Editorial
La columna barroca: Ficciones
ENTRE-VISTA a LA BILLY
NOTA DE TAPA: A tres años del 19 y 20 de Diciembre de 2001
POTLACH en Rosario: Dar como una forma de resistencia
Críticas
| Staff: Grupo editor 3L / Director: Leonardo G. Farías / Editora: Cynthia Berenguer / Diagramación: Negro G. / Redacción: Negro G. , Fernando Varea, Leonardo G. Farías, Cynthia Berenguer y Bioma |
Editorial
Hace tres años, con el típico calor de este mes, una consigna recorría a sangre y fuego el país: "Que se vayan todos". Las esquinas de los barrios se alzaban con centenas de vecinos en asambleas permanentes. La clase política se replegada en sus bunkers. Tal vez ilusamente creíamos que podíamos cambiar la burocracia estatal, erradicar la corrupción y llevar a las instituciones "gente honesta". Después de tres años, podría decirse que nada cambió. Y tal vez no cambie mucho a corto plazo. Pero algo seguro sucedió: hubo un estallido social sin precedentes en su masividad y cinco presidentes, en unos pocos meses, desfilaron por la Rosada. A consecuencia de eso, se inició un fuerte proceso en materia de derechos humanos reivindicando la lucha de los 30.000 desaparecidos; se depuraron instituciones como las Fuerzas Armadas, la Policía y la Justicia; de la desocupación masiva emergieron organizaciones sociales y proyectos colectivos como cooperativas y empresas recuperadas. El 19 y 20 de diciembre de 2001 fueron la bisagra entre un proceso de entrega nacional iniciada en 1976 y la posibilidad de iniciar un modelo de país que nos incluya a todos, con justicia, trabajo, salud y educación para cada argentino. Pero esta vez, sin complicidades de ninguna índole con el poder de turno. Porque ¿qué tan honestos fuimos durante la era menemista con nosotros mismos? ¿Acaso no fuimos cómplices -o al menos ilusos con ganas- de ese régimen? ¿Y en la dictadura militar, entonces, al festejar junto al genocida Videla los goles de Argentina, en el marco del maldito mundial del ´78? Esta vez la tarea de la reconstrucción, la formación de la nueva conciencia nacional nos compete a todos. De lo contrario, tal vez tendremos lo que nos merezcamos.
La columna barroca: Ficciones
Hay que encontrarse en medio de la noche oscura en pleno insomnio para recordar que hay algo que crece entre la tierra acumulada y los sahumerios quemados sobre la repisa del living. Ejemplares abandonados a los siglos de humedad de Buenos Aires hasta que se conviertan en una herencia que nadie va a leer y todos seguirán legando ad infinitum como si fuera un tesoro insondable que jamás ojo alguno merecerá sondear. En un orden azaroso que oculta más que cualquier pulcro catálogo, esperan en la repisa y me parece verlos respirar: unos se hinchan lo más que pueden para seducir mi mano; otros pegan saltitos o se inclinan o manan luces (pero debo ser yo; a esta altura del insomnio, supongo que debo ser yo con mi conciencia alterada que me hace ver cosas) (pero no, no me invento nada, los libros saltan y se ensanchan y se inclinan y manan luces)... Habría que sacarlos, violar tanto respeto acumulado en forros de papel contact o de revista de domingo antes de que se alteren y empezar a diseccionar sus partes en mínimas cuotas de entendimiento. Una trincheta figurada y perentoria. Lo demás es casi un empalme mecanizado de imágenes que se truncan: la cena de anoche, un ruido como de selva, la arañita sobre el empapelado, dos vasos - uno vacío-, un cartel que titilaba, voces en el pasillo, unos guantes, la radio apagada, restos de comida en el tacho de la basura... Despojos cotidianos del día, presencias melancólicas de la noche. Ficciones. Y en el elevado monte bibliográfico, los muy bizarros vienen a perturbar el diáfano desorden de los recuerdos con sus saltitos y sus hinchazones y sus luces poca cosa y sus inclinaciones fatuas. ¿No saben (creo que ellos lo empezaron a sospechar y por eso los saltitos y las lucecitas), no saben acaso que de un tiempo a esta parte, mal que nos pesen las cenas diarias, los días de oficina, las barricadas, todos los segundos de todas las horas del universo, digo, no saben, y por favor nadie se los diga a ellos, que han empezado a urdir su venganza?
ENTRE-VISTA a LA BILLY
Más de diez años rockeando, dos discos en la calle, cientos de shows, y una banda 100% independiente; así, la gente de LABILLY nos demuestra que no hace falta estar atado a nadie para formar parte del circuito musical actual, se mandan de lleno dentro del rock and roll y eso es lo que les importa. En esta oportunidad CAMINO LATERAL se entrevistó con Tuta, bajista y vocalista de la banda, y nos contó:
¿Cuándo y cómo se formó la banda?
Se formó en 1996: nos pusimos en contacto a través de amigos en común y nos pusimos a ensayar y como teníamos gustos musicales parecidos y hubo buena onda, seguimos adelante y armamos la banda.
¿Cuál es la actual formación? Hernán, batería; Martín, guitarra y coros; Manu, guitarra y coros y Tuta, bajo y voz
¿Por qué Labilly?
Porque quisimos poner un nombre que fuera inventado por nosotros, entonces jugamos con algunas palabras hasta que quedó Labilly.
¿Qué bandas los influenciaron?
Los Ramones, los Beach Boys y mucho punk rock en la primera época. Después, con el correr del tiempo se sumaron influencias varias como Rolling Stones, Redondos, Hermetica, Flema, Sumo...
¿Y del under actual, qué bandas les gustan y van a ver?
Extremo 03, Micosis, Pulsion, Procedentes, entre otras.
¿Cómo definirían el estilo que hace la banda?
Rock and roll...
¿Les interesa disparar algún mensaje con sus temas? ¿Cambió a lo largo de los años?
No sé si disparar algún mensaje, en el momento de hacer los temas no se busca eso, son cosas muy personales los temas que se hablan en las canciones. No cambió eso con el correr de los años, al contrario.
Con respecto al estilo, ¿creen que con el tiempo la banda cambió? ¿En qué se modificó?
No cambió el estilo, capaz que estamos tocando diferente porque pasa el tiempo y creo que es normal que se dé. Lo que más cambió creo que fue en la forma de armar los temas.
¿Cuáles son los planes para el futuro?
Tocar mucho en vivo, seguir haciendo canciones y grabar más discos.
¿Tienen planeado ir a tocar a lugares como Rosario o Mar del Plata?
Sí, estamos armando fechas en las dos ciudades.
¿Qué le dirían a los chicos que quieren armar una banda de rock?
Que la armen y que toquen... y que se diviertan.
POTLACH en Rosario
DAR COMO UNA FORMA DE RESISTENCIA
por Fernando G. Varea
Sobre algunas mesas pueden verse libros, CDs, afiches, artesanías, volantes y revistas de distinto tipo. "Nos mean y la prensa dice que llueve", se llama una de las publicaciones. Entre los folletos, uno impulsa el proyecto de ley anti-monumento a Julio A. Roca, otro es un aviso publicitario apócrifo que ironiza sobre la violencia policial. En las paredes, sencillos carteles hacen pensar: "Escarpines, aborto, todo con la misma aguja", dice uno, y a su lado otro superpone a coloridas ofertas de un supermercado la frase "Tu estupidez es nuestro mejor producto". Exhibiendo y observando el material, consumiendo sandía y cerveza, charlan animadamente adolescentes de mirada franca y actitudes ajenas a mezquindades y prejuicios. De fondo, los músicos de Philippe Etaro tocando en vivo. No hay dinero ni marcas a la vista, sino gestos de invitación a conocer, a compartir e incluso a llevarse lo que está expuesto. Esta reunión -la noche del sábado 11 de diciembre en una casa de planta alta de 3 de Febrero y San Martín, en Rosario- tiene su origen en otra similar, más multitudinaria, realizada tres meses atrás en IMPA, una fábrica recuperada en Buenos Aires. Incentivados por esa experiencia, los integrantes de Planeta X, en una de sus habituales asambleas de los lunes en una biblioteca de la zona, discutieron la posibilidad de repetirla aquí en Rosario. Y así se hizo, en esta antigua vivienda donde el grupo organiza diversos encuentros, y donde varias bandas tienen su espacio para ensayar música electrónica. Son alrededor de treinta jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 18 y los 38 años, algunos profesionales y artistas, otros desocupados (para quienes la casa es, también, un lugar donde dormir), y cuyos intereses abarcan desde la música y la plástica hasta los textos de surrealistas franceses de los años sesenta. Intentan explicar lo que los une utilizando expresiones como "militancia político-estética" o "anarco-autonomista". En el texto escrito en un extraño souvenir, se considera al anarquismo como una filosofía política viable y que aparece definido como "individualismo anti-posesivo". Esta práctica tiene, también, un nombre: Potlach, el mismo que recibía la celebración de una tribu australiana que consistía, precisamente, en regalar el excedente de su producción al resto de la comunidad. El objetivo es generar relaciones distintas a las establecidas (artista-espectador, vendedor-consumidor), buscar el derroche y no la apropiación, dar en vez de acumular. Los objetos expuestos en este informal evento parecen insignificantes, pero tienen valor por ser el resultado del esfuerzo, la creatividad, las ideas, la provocación, la bronca, la independencia. Mientras afuera muchos rosarinos acuden a los shoppings o contemplan los adornos navideños en las vidrieras de los negocios céntricos, aquí jóvenes mansos pero decididos como Paula o Fabricio disfrutan de esta experiencia, con la satisfacción de sentirse libres de las opciones -limitadas, rutinarias, mercantilizadas- que nuestra sociedad ofrece para relacionarnos. Algunos sitios para tener en cuenta: www.potlach.tk www.cateaters.org.ar www.pxweb.com.ar www.elasunto.com.ar www.etaro.blogspot.com www.mujerespublicas.com.ar www.consumehastamorir.com
NOTA DE TAPA: A tres años del 19 y 20 de Diciembre de 2001
Algunos temas se instalan en las conversaciones cotidianas de esta ciudad como cosas naturales, o, peor, como viles molestias (que perturban el tránsito de personas y automóviles). Parece que la memoria también se hace frágil para recordar que prácticamente todos aquí, saliendo a las calles o asintiendo desde las casas, un día cantamos al unísono "que se vayan todos". Fue hacia fines de 2001. Los diarios y los noticieros de la televisión contribuían al falseamiento y no daban con una definición auténtica de lo que estaba pasando; la breve gestión de un presidente se ponía en duda hasta culminar en su renuncia; personas que antes sólo hacían escuchar su voz mediante el voto, buscaban en las alacenas la cacerola y la cuchara y salían a la calle a protestar como podían, algunas porque el "corralito" había limitado su acceso al consumo, otras porque verdaderamente sentían asco o cansancio por una situación política y social insostenible. Muchas de esas personas volvieron más tarde a acomodarse a lo cotidiano; muchas otras, sin embargo, vieron sus vidas radicalmente cambiadas; y muchas entendieron que no hay un día después del 19 y 20 de diciembre, sino un país después. Para eso luchan.
Una década de infamia
Parece necesario el ejercicio de la memoria para recordar que la época del uno a uno (alias convertibilidad) fue también una época de extrema polarización entre "ricos y pobres". El desempleo de unos iba de la mano con la evasión de otros; los negociados, los "escándalos", las privatizaciones arregladas a conveniencia de los "inversionistas", las inconsciencias massmediáticas, los cierres de fábricas, el achicamiento del estado (en salud, educación, etc.) formaban parte de la nueva era del vacío. Lo que se vaciaba era el mismo sentido de lo social. Vacío que acompañaba la globalización de un pensamiento único que condujo a la hegemonía de lo económico por sobre las cuestiones sociales, el mercado como regulador de todos los espacios sociales, el patrón competitividad, la mundialización económico-financiera... Y sus paradigmáticos tratados internacionales, como el ALCA. Un cuadro en el que lo social no parece ser más que un espejismo de números. Las herencias pesan mucho si también recordamos que el golpe de Estado del ´76 inició en el país un proceso de falta de compromiso social y político, individualismo incipiente y la licuación de principios básicos (solidaridad, honestidad, austeridad, etc.). Pero su continuación y profundización vino de la mano del demonio de Anillaco. Con la complicidad de una mayoría de la sociedad que prefirió callar y olvidar, se llevó a cabo el saqueo sistemático del país. Sin embargo, como bien dice León Gieco en su tema "La memoria" (2001) todo esta guardado en la memoria, y continúa: "La memoria pincha hasta sangrar / a los pueblos que la amarran / y no la dejan andar / libre como el viento..."
Periodismo independiente
Los medios masivos de comunicación no son ajenos a este proceso: fueron la herramienta del poder durante las tres últimas décadas; en especial el Grupo Clarín, que ya en el ´76 evidenciaba su complicidad con la dictadura militar. Sin ir más lejos, el titular del diario matutino de aquel 25 de marzo fue: "Nuevo Gobierno". Durante los años noventa se convirtió en un monopolio de la información jactándose de "periodismo serio" o "independiente". No sólo callaron las privatizaciones y los negociados de la clase política sino que funcionaron como la herramienta disciplinadora de la opinión pública: si en los años de plomo esa herramienta fueron la picana y las balas, en los noventa lo fue la información tergiversada y manipulada. Pero los días de diciembre de 2001 dejaron al descubierto esta práctica. En la cobertura de Clarín del 21 de aquel mes, en uno de los primeros párrafos de la nota de tapa (22/12/2001) se puede leer: "Los porteños, después de la huida de De la Rua, se sienten oxigenados y vientos de tranquilidad se vuelve a respirar en Buenos Aires".* Mientras esto escribía algún periodista inmoral, el país gritaba "que se vayan todos", "no lea Clarín" y se preparaba para las jornadas más calientes que viviera la Ciudad de Buenos Aires y el resto del país en muchos años.
El "Argentinazo"
Los procesos sociales nunca son espontáneos, nacidos de un día de euforia; quizás puedan parecerlo y así brotan sus manifestaciones extremas, populosas, y eso es lo que pasó los días 19 y 20 de diciembre de 2001. La situación económica llevó a la clase media a tomar las calles y a los sectores empobrecidos y marginados a organizarse bajo un rótulo inaugurado años antes: Piqueteros (nombre nacido allá lejos, en el país olvidado de los noventa, en Cutral Có y Plaza Huincul -Neuquén-, en Libertador General San Martín -Jujuy-). La clase política, los mismos de siempre, no podían creer la magnitud de la protesta y estaban desbordados; ya ni siquiera podían, como antes, caminar por la calle o tomar un café en un espacio público porque, como mínimo, recibían insultos. La historia argentina quedó marcada a fuego con los acontecimientos de 2001: marchas, protestas, asambleas, saqueos, piquetes, cacerolazos, escraches. No fue sólo un alerta institucional y político, sino también, y sobre todo, social. En el clímax de la protesta, se desafió el estado de sitio instaurado por el decreto 1678/01 en todo el país de un modo anticonstitucional (según analizaría el CELS). El Estado reaccionó reprimiendo y persiguiendo a los que se manifestaban ya fuera por medios violentos, ya fuera por medios pacíficos. El respeto a los derechos humanos se vio suspendido. La Democracia se ejerció, como pudo, en asambleas que reunieron a jóvenes y adultos, militantes y no militantes, obreros y profesionales con la inquieta sensación de que todo estaba podrido y con la fugaz voluntad de hacer algo al respecto.
Memoria del pueblo
Aunque hoy existen grupos y movimientos que subsisten en un esquema organizativo que por momentos pende de un hilo y sigue dependiendo de las decisiones de la política tradicional, y aunque exista la sensación, casi la certeza, de que nada cambió (el repliegue de la clase media es evidente y decisivo en esto), algunas sensibilidades fueron tocadas y algunas voluntades siguen insistiendo en construir y sostener la memoria de lo que nos pasó. Porque aunque haya quienes prefieran no recordar, hay también los que sostienen la presencia contundente de esos sucesos, la presencia de los ausentes. En la Plaza de Mayo se libró una batalla que tuvo sus tristes muertos, nuestros tristes muertos: Alberto Márquez, Gustavo Benedetto, Gastón Riva, Carlos Almirón, Diego Lamagna... Y los muertos que la misma lucha sumó antes y después: Teresa Rodríguez, Darío Santillán, Maximiliano Kostecki... Y treinta mil razones más para darnos cuenta de que nos tiñeron la historia de sangre.
Si hay un camino...
... que sea lateral. En estos meses de vida, CAMINO LATERAL intenta ser parte de esta lucha a su modo. Apenas un grito que se apropia de las palabras y las imágenes y los cantares y los sentimientos que algunos pretenden restringir a un oscuro círculo de entendidos y autorizados. Para decir la injusticia no hay que pedir permiso; para practicar la justicia hay que ejercer la tolerancia, el entendimiento y compartirse. Hacer propia la lucha de los que sufren cualquier carencia y resistir. Porque en diciembre de 2001 algo nos pasó, porque "la esperanza es un niño ilegal, inocente, reparte sus volantes, anda contra la sombra".**
*La fuente se puede consultar en la Biblioteca Nacional, ya en el sitio del Diario Clarín se ha hecho curiosamente "inaccesible".
**Juan Gelman, "Estado de sitio" (1959).
Info: www.cels.org.ar, www.lavaca.org.ar, www.indymedia.org
RECOMENDADOS
CD
Mariano Otero
por Bioma
Sello: Sjazz
A la hora de escuchar jazz es
necesario dejar todo prejuicio de lado. Imprescindible
renunciar a todo sonido, ritmo y recuerdo musical
preexistente. En esta especial obra de arte, Mariano Otero
personifica a un guía personal, único, por momentos cósmico,
dispuesto a movernos el piso, a hacer vibrar
nuestros tímpanos con la más sutil y a su vez fuerte
e inolvidable música. Desde el
comienzo hasta el fin, uno se encuentra perdido en una
dimensión más que particular, donde a veces reina el desorden,
el caos, el "ruido". Pero no todo es así, por
momentos nos llena la calma, la tranquilidad, solo existe
la paz interior. Una mezcla "deforme" de
situaciones, colores, movimientos e instrumentos. En pocas
palabras: 100% jazz, difícil, raro, desafiante, imposible de
definir, pero por supuesto muy necesario. Recomiendo
escuchar este disco a todo volumen, recostado en el piso o
sentado, con la necesaria compañía de un vaso de ginebra con
hielo. A enfrentarse de una vez por todas al JAZZ.
más información www.sjazz.com.ar
Teatro
El borde de la tragedia
por La Eterna
Las Musas de Babel
escrita y dirigida por Gustavo Manzanal
protagonizada por el Grupo TTT
en Instituto Sup. del Profesorado J.V.
González
El espacio del mito es un tiempo
sin tiempo, un círculo en el que se conjuran los significados
del ser humano en la Tierra. Cuando se pone en juicio si los
hombres merecen los dones que han recibido, cuando se debate el
orden mismo de la creación (dioses, humanos... ¿quién creó a
quién?), cuando se pone un espejo ante el rostro del público
-espectador genérico pero en el que siempre se cuela alguna
sensibilidad especial- se reclama con urgencia mirarse a uno
mismo.
Aunque escrita hace unos años, Las musas
de Babel nos siguen anunciando algo clave: si está en juego
la existencia de las musas que inspiran a Babel, nuestra
humanidad está en juego... No es sólo una anunciación, es
también una denuncia, un grito, una lágrima.
El grupo, que como tal lleva ya diez años
junto al maestro Manzanal, y que en esta ocasión reúne a
compañeros algo más experimentados con otros recién iniciados,
hace un esfuerzo por llevar adelante un texto que por momentos
conmueve, que toca de cerca a los que sabemos que, más que nunca
en estos tiempos sin sentido, para que las musas nos inspiren,
hay que creer en ellas... Quizás no les quede mucho tiempo de
vida.